11/11/2015

[CAPÍTULO 2] MI OPORTUNIDAD ES CONTIGO - SERIE DONE GRIFFIN #2

Nota de autora: ¡Hola de nuevo! Como el primer capítulo era cortito decidí subir otro, espero que les guste. 



CAPÍTULO 2



Jake Carry dejó su taza de café a un lado de su computadora, ya que tener a Chad Griffin sentado frente suyo, y con esa expresión de sabelotodo en su rostro, no resolvía sus problemas.
—Ya te lo dije —empezó una vez más—. En estos últimos dos meses me la he pasado aquí encerrado, trabajando como un ermitaño. Ese chico no tiene nada que ver, ni siquiera insinúes que estoy obsesionado con él como tú lo estabas de Jeremy. En serio, amigo, no todos estamos tan mal de la cabeza.
Chad bebió otro trago de café, antes de sonreír con gusto.
—Bueno, Jake. Yo solo vine a tu casa para saber cómo estabas, y tú solo esperaste que me sentara y tomara una taza de café para comenzar a preguntarme por Lucas.
—Y supongo que el preguntar por una persona que conociste hace un par de meses es la cosa más rara del mundo —Jake frunció el ceño y volvió al teclado, presionando las teclas compulsivamente. A veces Chad era insufrible—. Desde que escribes historias de romance con finales de cuentos de hadas te has vuelto muy cursi.
—Mis libros no tienen finales de cuentos de hadas, Jake —refunfuñó—. Son muy realistas. Así que cierra la boca y dime, ¿Has pensado en Lucas todo este tiempo? Dime la verdad, soy tu mejor amigo desde que te sacabas los mocos y luego te los comías —mencionó, mientras imitaba extremadamente a su amigo de niño.
—No seas mentiroso, yo dejé de hacer eso en tercer grado. Ni siquiera te conocía en ese entonces.
—Oh, yo lo recuerdo muy bien, Jake —le dijo, mientras el dedo de su amigo golpeó su propia cabeza con diversión un par de veces antes de tomar su taza de café de nuevo y aguardar por una respuesta.
—No, Chad. Mi trabajo y yo tenemos una relación muy complicada justo ahora. No necesito distracciones.
—Oh, entonces consideras a Lucas una distracción —Chad se rascó la barbilla mientras fingía pensar.
—Mejor cambiamos de tema —dijo Jake mientras rodaba sus ojos, y, dejando el teclado de su computador a un lado, tomó un par de sobres manila—. Aquí está tu invitación y la de Jeremy, por supuesto, para la premier de "Las trece Pistas".
—¡Guau! ¡Qué honor! mi novio y yo somos los invitados especiales del guionista —soltó con humor—. Quizás pueda decirle a Jeremy que invite a un amigo...
Jake rodó los ojos, no podía creer lo infantil que su mejor amigo se había vuelto, pero a decir verdad, siempre extrañó a ese Chad que le tomaba el pelo en la preparatoria.
—Chad... si no tienes nada mejor que hacer, ¿Por qué no me dejas solo? Necesito pensar en una nueva propuesta para la productora.
—¿Y has obtenido algo?
—No, y estoy tan mal, que quizás compre los derechos de tus libros, e intente hacer una adaptación al cine.
Chad lo miró seriamente, dando por sentado que aquella broma había llegado muy lejos.
—Ni lo sueñes, primero muerto y dejo que arruines a uno de mis bebés —soltó molesto—. Ustedes los guionistas, se creen más listos que los autores de los libros que "adaptan".
—Ya cálmate, amigo. Nunca te haría el honor de adaptar uno de tus libros para la pantalla grande.
Chad sonrió de medio lado, y luego de rodear el escritorio de su amigo y darle un abrazo de despedida, se marchó. Dejando a Jake solo, en medio de un gran problema.
El guionista no podía sentirse más frustrado, las ideas no fluían, y necesitaba una nueva historia que sorprendiera a sus productores, pero, ¿cuál?
Quizás si dejara de lado su zona de confort y se aventurara en un nuevo género que no estuviera vinculado con los dramas policiacos y las complicadas vidas de agentes retirados.
Jake necesitaba un reto. Sí, exactamente eso.
Echándole una mirada a los doce carteles publicitarios de sus películas, los que, como era tradición, enmarcaba y colgaba en la pared de su estudio. Pensó que tal vez incursionar en un género oscuro como el cine de terror no sería una mala idea.
Al menos, no tenía nada que perder.

[...]

—Mamá, ¿Cómo están todos por allá? —preguntó Lucas con su acento natal. Se sentía muy feliz de escuchar la voz de su madre, y a su adorado dialecto.
—Todos estamos muy bien, hijo. Te extrañamos mucho, pero nos alegra saber que estas bien.
—Ma', ¿recuerdas lo que te platiqué hace un par de semanas? Sobre mi jefe...
—Lucas, ya te lo dije hijo: No te metas en camisa de once varas.
—Pero mamá...
—Sin peros —dijo firmemente la amorosa mujer al otro lado de la línea. La señora de Gonzales conocía muy bien a su hijo, y lo apoyaba en todas su decisiones. Pero aquello de meterse con un hombre casado.
No es como si su hijo lo hubiese intentado, pero ese enamoramiento que tenia con su jefe, aunque fuera platónico, no le gustaba ni un poquito.
Según lo que le había contado su hijo, el tal Danny estaba casado y esperaba un hijo.
—Luquitas, tú estás re chulo. Estoy segura que algún buen muchacho pondrá sus ojos en ti. Así que quita los tuyos de ese tal Daniel.
—Danny, mamá.
—Como sea.
Lucas sonrió y lanzándole un beso tronado a su madre, se despidió. Tenía muchas cosas que hacer, como por ejemplo: ir a trabajar.
En la cocina, a unos metros de él, se encontraba Laura preparando su desayuno.
—Ya es hora de irme, ten un buen día.
—¡Aguarda, Lucas! He preparado tu desayuno. Lo empacaré para que te lo comas de camino, no puedes iniciar tu día con el estomago vacío.
—Oh, Laura —mencionó con afecto—. No te preocupes, en la cafetería comeré algo.
—Nada de eso —le riñó la muchacha—. En esa cafetería solo sirven dulces, ¿Me dirás que te gusta comer un pedazo de tarta como desayuno?
—Bueno, a decir verdad, no...
—Te hice un emparedado de tocino y queso mozarela. Alcancé a salvarlo de mi refrigerador antes de que se lo llevaran... —dijo con sonrisa triste de solo recordarlo.
Lucas se encaminó hasta la cocina y tomó el emparedado.
—Muchas gracias, eres muy amable —agarrando una bolsa de papel con el logo de Danny's Coffe lo guardó dentro—. Me lo comeré en el camino. Gracias de nuevo, Lau. ¡Adiós!

[...]

—Buenos, días Lucas —dijo Danny, su jefe, mientras terminaba de revisar el efectivo de la caja. Desde aquel incidente con los asaltantes hace un par de meses, el dueño de la cafetería se percataba de realizar un arqueo de caja antes de la hora del almuerzo, luego con el cambio de turno, dejaba el efectivo suficiente para que la persona encargada de cobrarles a sus clientes pudiese trabajar cómodamente. Además, así el negocio no sufría grandes pérdidas.
Danny también contrató a un guardia de seguridad que se paseaba por la cafetería con el uniforme habitual de todos sus empleados. El joven dueño del lugar no deseaba alarmar a su clientela colocando un uniformado con tolete y pistola en la puerta.
—Buenos días, ¿cómo estás? —preguntó el chico más joven, mientras se colocaba su gorra y el mandil con el logo del local.
—Muy bien, pero ahora debo irme, mi esposa tiene cita con el ginecólogo y me quiere allí.
—Oh... comprendo... suerte —mencionó Lucas con una pequeña sonrisa, le fue muy difícil mantenerla lo suficiente, pero entonces Danny se dio la vuelta y Lucas pudo respirar.
—¿Te puedo encargar el lugar? Sé que no está entre tus funciones, pero no confío lo suficientemente en nadie más aquí desde que Jeremy nos dejó —sonrió el atractivo hombre mayor.
—Claro...
—Gracias, Lucas.
Suspirando, el chico acomodó su gorra, y en cuanto se dispuso a iniciar sus actividades, alguien entró al local.
Era un elegante hombre que él conocía muy bien. Lucas observó a su alrededor, no habían más meseros que él.
—Bien...
Acercándose con amabilidad al mejor amigo de Chad Griffin, sonrió.
—Buenos días, Jake, ¿Qué desea ordenar?
Jake Carry le devolvió el amable gesto de una sonrisa, y dijo.
—Un Café Latte y una agradable mesa donde escribir.
Lucas observó la maleta para laptop que el guionista llevaba bajo su brazo, y admirado por saber que quizás el famoso Jake se dispusiera a escribir en Danny's Coffe, murmuró.
—C-claro —dijo nervioso—. Acompáñeme, hay una mesa lo suficientemente apartada del resto para su comodidad.
—Gracias, Lucas —mencionó galantemente—. Es un gusto volver a verte.
Sin más que decir, el chico asintió, emprendiendo su marcha hacia la mesa disponible.
Vaya, Jake Carry trabajará en el guión de su próximo gran éxito. Aquello era realmente emocionante para el muchacho que se encontraba junto a él.



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Muchas gracias por visitarme aquí y unirse al blog. 
Nos leemos pronto x

10 comentarios:

  1. Hola Jo, acabo de llegar a tu blog a través del otro, y ya me hice seguidora, no conocía la historia de hasta que llegue la hora, pero me pondré con ella ya que luce muy interesante y bueno hasta que la terminé empezaré a leer los capi de la continuación, mil gracias por compartir tus historias es absolutamente genial, besos enormes y te estaré visitando

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    1. ¡Hola, Isa!
      Muchas gracias por pasarte por aquí, me alegra que te llamara la atención mi historia, me avisas que tal te pareció.

      Besos x

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  2. Pero que sorpresa, otro capi, hace mucho que leí el primer libro, pero creo recordar que Chad era menos relajado, me gusta mucho este Chad!!! Me da cosa el amor de Lucas por Danny, pero el destino ya le puso enfrente al único jeje
    Gracias por el capi, besos

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  3. Hola. Como abreboca este capítulo está genial. Te felicito.

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  4. Hola Jo me ha encantado el capi, me dejó súper picada y concuerdo con Lu me encanta esta actitud de Chad y me encanta que sepamos más de Jeremy y Chad, me hubiera gustado ver que pasó cuando Jeremy conoció a sus suegros, besos enormes y mil gracias por compartir tus historias

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    1. hola, gracias y claro que se sabrá que pasó con jeremy y los suegros, eso aún no sucede :) pronto pasará!

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  5. Jajaja, eres mala con ganas."desde que te sacabas los mocos y luego te los comias" y "dejé de hacerlo en el tercer grado". Actualiza pronto por fi y si los capitulos vienen de dos en dos, tanto mejor. Gracias

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  6. Se pone interesante.
    Aunque como dice Clara, esos recuerdos infantiles... jajaa
    Saludos

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