11/18/2015

[CAPÍTULO 4] MI OPORTUNIDAD ES CONTIGO - SERIE DONE GRIFFIN #2

Nota de autora: Quiero agradecerles a todas y cada una de las personas que comentan y siguen esta blog. Muchas gracias <3


CAPÍTULO 4


—Menos es más —mencionó Jake—. Siempre lo he dicho.
Lucas asintió, mientras terminaba su comida. Platicar con un guionista de la talla de Jake Carry era gratificante.
El hombre mayor le contó su experiencia desde muy joven. Él dijo que tenía la misma edad de Lucas cuando escribió su primer guion. Era un apasionado, pero las cosas no le resultaron tan sencillas en sus inicios.
Lucas escuchó cuanta frustración y enojo sintió Jake cuando recurrió a más de seis casas productoras y ninguna consideró su trabajo algo viable, o atractivo. Y justo cuando consideraba la deprimente decisión de darse por vencido, apareció su gran oportunidad, y desde entonces se ganó la credibilidad y admiración de la industria.
—¿Sabes? Cuando mi carrera empezó a ascender, me di el lujo de rechazar ofertas de esas casas productoras que hicieron lo mismo conmigo —Jake sonrió orgulloso, y Lucas soltó una corta carcajada, porque aquello sonaba fantástico.
—Ellos no confiaron en mí, y como dijo un famoso actor: Si estas ausente durante mi lucha, no esperes estar presente durante mi éxito.
—Will Smith —Adivinó Lucas.
—Exacto.
La mirada serena y silenciosa de Jake sobre el chico, incomodó a este de una extraña manera. Y no ayudaba que Lucas fuera completamente nulo en el arte de la percepción. Apartando la mirada de aquella extraña conexión que se formó en fracción de segundos, Lucas miró el reloj en su muñeca. Era hora de regresar al trabajo.
—Creo que ya es hora de irnos.
Jake miró su propio reloj y asintió. Era una lástima, realmente disfrutaba la compañía de Lucas.
—El deber te llama, permíteme pagar la cuenta —mencionó el guionista en cuanto metía la mano dentro de su chaqueta. Lucas negó, alegando que él había sido el de la invitación.
—Lucas, te agradezco mucho por traerme aquí y escucharme. Francamente disfruté de esta plática, y me sentiría realmente cómodo si me permitieras pagar —insistió Jake.
Con un resoplido, Lucas no tuvo más opción que complacerlo. El guionista poseía un embriagante tono de voz; era profundo y sereno. Muy armonioso para su oído.
—Gracias —mencionó Jake con una sonrisa gustosa.
—De nada. Al final, un poco de comida gratis no viene mal de vez en cuando —se encogió de hombros, y Jake soltó una carcajada. Una tan genuina y atractiva, que provocó en el menor algo de entusiasmo.
—Me parece bien.
—Súper —mencionó Lucas con una mueca que el guionista encontró encantadora.
—Súper... —repitió Jake en un susurro alegre, mientras aguardaba por la persona que los atendió.
Poco después, Jake acompañó a Lucas hasta su trabajo. Ya era hora de regresar a casa y continuar con su trabajo. El guionista consiguió lo que buscaba, ahora se sentía motivado.
—Bueno, que tengas una buena tarde... —Lucas se inclinó hacia él y le dio un corto y fraternal abrazo de despedida—. Hasta pronto.
Jake sonrió, y remontando la mochila de su laptop sobre el hombro, dijo.
—Lo mismo para ti, Lucas.

[...]

Las tardes en Danny's Coffe eran muy tranquilas. Lo que le daba tiempo a Lucas para revisar su blog desde el celular.
Respondió un par de comentarios y guardó su teléfono cuando Danny, su jefe, entró por la puerta junto a Tamara, su esposa. Ella se mostraba malhumorada, y Lucas supuso que se trataba de la gran pansa con la que cargaba. Tamara cruzaba su sexto mes de embarazo, y al parecer, no le estaba asentando muy bien su temporal situación.
Danny la llevó hasta una mesa, y con una expresión seria le dijo algo a lo que ella negó y giró su rostro hacia otra dirección, ignorando a su esposo. Danny soltó un suspiro pesado y restregó su rostro. Lucas nunca lo había visto tan molesto, o bueno, sí, él definitivamente había sido testigo de un malhumorado Danny en los últimos meses, pero siempre se trataba de la cafetería. Nada fuera de lo normal.
Esta vez, estaba muy claro que no tenía nada que ver con el negocio.
Danny se alejó de su molesta mujer y se encaminó hasta él. Lucas desvió su mirada de vuelta al trabajo, el que consistía en clasificar los sobres de azúcar regular y los que eran sustitutos.
La hora muerta de la cafetería definitivamente era su parte favorita del día. Pocas personas se acercaban a darle algo en que trabajar y eso era genial.
—Lucas, ¿podrías servirme un café doble por favor? —le pidió Danny, y, soltando el aire con fuerza, murmuró algo con respecto a su esposa.
«Es insoportable...»
Lucas se dio la vuelta, y mordiendo su labio, se encargó de servir lo que su jefe le pidió. Solo necesitaba tomar un vaso y colocarlo bajo la máquina dispensadora, ella haría el resto del trabajo.
Mientras tanto, se tomó aquel tiempo para interpretar lo que acababa de presenciar. Danny se encontraba molesto con su esposa, y ella no lucia mejor. Lucas sabía muy bien que era una pésima idea ilusionarse con eso, pero debía admitir que sintió un poco de emoción al notar que no todo en el matrimonio de su jefe era "El final de cuentos de hadas" que creyó.
Estaba mal, era completamente consciente de ello, pero su corazón no conocía de sensatez. Ni de ser justo.
La maquina acabó, él tomó el vaso con café humeante y se lo entregó a Danny, quien le brindó una pequeña sonrisa de agradecimiento.
¿Por qué hacia aquello de apretar sus labios y dedicarle una mirada tan cálida con esos ojos verdes que le fascinaban?
Él no era consciente de cuanto le gustaba ser testigo de aquellos pequeños detalles que hacían a Danny quien era. Alguien completamente fascinante y sexy.
—¿Todo se encuentra en orden? —preguntó el moreno con preocupación, más cuando su jefe volteó con dirección a su esposa y esta lo evitó como si ignorarlo fuera su reto personal. Danny hizo una mueca y rodó los ojos.
—No, Lucas... y para ser sincero, no sé cuánto tiempo pueda soportar esto.
El chico más joven asintió, y ofreciéndole una servilleta mencionó.
—Estoy seguro que las cosas mejorarán.
—Ojala fuera tan sencillo como eso... el embarazo saca lo peor de ambos.
—Es normal... supongo —mencionó Lucas. Realmente desconocía del tema, nunca antes había tratado con una mujer embarazada. Él era el hermano menor y su hermana Marcela, era una mujer hecha y derecha, casada pero sin hijos. Así que no, nunca había convivido con una situación como aquella.
—Al principio... ¿todo parecía tan normal? ¿Puedes explicarme como una mujer con seis meses de embarazo fuma? —Danny reprimió su enojo por un instante—. Encontré la colilla de un cigarrillo en su auto, ella me prometió que lo dejaría por el embarazo, pero no lo hizo y ahora pone en riesgo la vida de nuestro bebé.
Lucas no sabía que decir. Nunca imaginó que alguien como Tamara fumara en ese estado. Hasta él sabía que no era correcto hacer ciertas cosas durante la gestación.
—¿Luego yo soy el malo de la película? —Se quejó con una sonrisa sin gracia—. No puedo pasar algo como esto...
—Necesitan hablar... en casa... —mencionó Lucas quedadamente—. Por el bien de ambos... y el bebé.
—Ojala escuchara —soltó Danny con una mezcla de preocupación y enojo.
—Lo hará —le aseguró Lucas, atreviéndose a tocar el antebrazo de su jefe en señal de apoyo. Él suspiró y le dedicó una mirada de agradecimiento. Como cada vez que lo sacaba de un gran lío.
—Te aprecio mucho, Lucas. No solamente eres un colaborador extraordinario, también un buen amigo.
Lucas embozó una sonrisa para ocultar lo triste que se escuchaba aquello en su cabeza.
«Un buen amigo y colaborador...»

[...]

Orlando, Florida.
—¡Hola! —dijo alegremente Chad en cuanto bajó del auto que había alquilado en Orlando.
Jeremy, en el asiento de copiloto, respiró profundo y recordó todo lo que su novio le había dicho minutos atrás en la carretera de camino a la casa de sus padres.
«Mi familia lo es todo para mí. Tengo los mejores padres del mundo, y un hermano al que amo mucho. Ellos me apoyan en prácticamente todo lo que hago, y tú eres alguien muy importante en mi vida, amor...»
Después de aquello, Chad detuvo el auto a un lado de la carretera para una pequeña sesión de besos fogosos. Jeremy sintió como el deseo fluía a borbotones de su cuerpo, pero debía controlarse. Pronto estarían en la casa de la familia de su novio y él solo deseaba sentir a Chad dentro de su cuerpo. Realmente deseaba hacer el amor con él, eso siempre lo dejaba deliciosamente adolorido e incapaz de pensar en algo más que no fuera el desnudo miembro de su novio abriéndose camino en su estrecho interior.
Jeremy bajó del auto, siendo el centro de atención de una pareja muy distinguida, quienes eran los padres de Chad. Y el otro hombre joven, junto a la atractiva morena de vestido floreado, debía ser su hermano Mark y su novia.
La primera en acercarse a él fue la señora Griffin.
—Chad, cielo —mencionó la mujer mayor—. ¿Es este muchacho de quien nos has hablado tanto?
Jeremy tragó duro en cuanto se acercó un poco más a la mujer y extendió su mano. Todo le temblaba, pero pronto aquella sensación de estar a punto de desfallecer desapreció, cuando la mujer enredó sus brazos a su alrededor en un afectuoso abrazo.
—Oh, hijo. Es mucho más guapo de lo que imaginamos —dijo con una sonrisa amable. Con un ademán de su mano, le pidió a su esposo que se acercara. El hombre mayor y de rostro serio, asintió, y dándole la mano a Jeremy dijo.
—Mucho gusto, muchacho. Chad nos ha hablado mucho de ti, ya deseábamos conocerte.
El formal y amable hombre era una versión muy madura de Chad, su cabello completamente blanco lo hizo pensar en lo atractivo que luciría su novio a pesar de la edad.
La señora Girffin llevaba el cabello recogido, el cual era castaño claro. Quizás lo pintara muy seguido, pero lucia fantástica.
Mark, el hijo menor de la familia, le dio un caluroso abrazo a su hermano, y entre bromas y risas, le presentó a su novia.
No pasó mucho tiempo antes de que Jeremy se viera rodeado de Chad, sus padres, Mark y su novia.
—Jeremy, te presento a mi hermano Mark y a su novia Iseul Stewart —mencionó afectuoso.
—Hola, mucho gusto, Jeremy —dijo Iseul.
—El gusto es mío —le manifestó él cortésmente a la bella chica, quien lucía de ascendencia asiática, pero no del todo. Su apellido y acento demostraban que era americana. Una combinación de ambas etnias.
—Mucho gusto, amigo —dijo Mark estrechándolo en un abrazo amistoso. Jeremy suspiró aliviado, mientras su escritor le ofrecía una cálida sonrisa. Detrás de su hermano y su novia, Chad extendió sus brazos y movió sus labios sin soltar una sola palabra, pero Jeremy comprendió perfectamente lo que gesticuló.
«Mi Familia.»
Chad lucia feliz y orgulloso. Y Jeremy, después de tanto tiempo volvió a sentirse parte de algo, porque amaba al hermoso hombre que lo miraba a un par de metros mientras escuchaba a sus padres. Y Mark junto a Iseul, acaparaban a Jeremy con preguntas.
—Mi hermano nos dijo que también eras escritor, ¿es cierto? —preguntó Mark curiosamente. Jeremy asintió.
—Eso es fantástico. Todos en la familia teníamos mucha curiosidad en conocerte, mi hermanito luce tan feliz —mencionó, mientras le echaba una mirada a su hermano mayor, entonces dijo.
—Me alegra que aparecieras en su vida.
—Opino lo mismo —mencionó Jeremy encogiéndose un poco, pero aquella sonrisa sincera nunca abandonó su rostro.
Iseul, la novia de Mark, le comentó cuán maravillosa le parecía la camisa que utilizaba. Era de color marrón, con pequeños detalles por todas partes.
Jeremy se observó a sí mismo, ella tenía razón, también le encantó el diseño de esta, y es que fue un obsequio de Chad para un día tan especial como aquel.
—Estudio diseño de modas —mencionó la chica risueña—. Algo muy conveniente, considerando que Mark está a solo un par de semanas de graduarse en arquitectura.
—¡Somos dos obsesionados por los detalles! —espetó Mark, extendiendo los brazos sobre su cabeza. Él definitivamente era el extrovertido de la familia.
Jeremy soltó una carcajada y asintió.
—Eso es magnífico. Te felicito, Mark.
—Gracias, amigo.
—¡De acuerdo, familia, es hora de entrar! —Mencionó en voz alta la señora Griffin—. Se hace tarde y aún no he terminado la cena. Chad, cariño, necesito a mi asistente —dijo la amorosa mujer mientras acariciaba el rostro de su hijo, este rió.
—Chad y mamá pasaban mucho tiempo en la cocina —le explicó Mark a Jeremy. Aquello explicaba el porqué Chad era tan bueno cocinando. Él siempre le dijo que era su talento oculto.
Contento, Jeremy acompañó a todos dentro. Pronto sintió el brazo de su novio alrededor de su cintura. Presionándose a un costado con una sonrisa arrolladora.
—¿Cómo te sientes? —quiso saber. Aún recordaba la plática que tuvieron en el avión, antes de llegar a Orlando.
—Feliz, tu familia es encantadora —le confesó Jeremy con total sinceridad.
—Te lo dije, no hay nada de que temer.
Pero ojala Jeremy pudiese decir lo mismo de la suya. Los Done no eran personas fáciles de tratar, y aquello era suficiente para deprimirlo.
—¿Nos ayudas? —Preguntó Chad tomando la mano del chico más joven—. Puedes ser nuestro asistente de cocina.
—Chad, sabes que mi talento culinario se limita a todo lo que abro y meto en el microondas —le respondió Jeremy con ojos entornados.
—¡Oh, vamos, amor! No exageres. Haces un delicioso chocolate caliente —bromeó Chad con una sonrisa. Jeremy rodó los ojos.
—Oh, sí, el mejor del mundo —soltó sarcásticamente—. Gordon Ramsay, tiembla que ha llegado tu hora.
Su escritor estrella le dio un corto y amoroso beso sobre la frente, causando que su corazón sintiera toda la calidez que brindaba su hogar.
Chad tenía razón, no había nada de que temer. No cuando lo tenía a él de su lado.




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Muchas gracias por sus comentarios, los aprecio mucho. 

7 comentarios:

  1. Hol Jo :)
    Muchas gracias por el capi!!! pero que mujer tan odiosita esta resultando ser la mujer de Danny, esto complicara las cosas a Jake de alguna forma para conquistar a Lucas??? o será que al final Jake y Lucas no terminan juntos??? un montón de preguntas que surgen con este capítulo, gracias nuevamente, que tengas linda tarde, besosss

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  2. Muchas gracias Jo que lindo capi, me gusta como se desarrolla la relación entre Jake y Lucas, pero lo de Danny con esa tarada odiosa será un preábulo para un tercer libro?, me encanta el ritmo que está tomando el libro, gracias nuevamente besos

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  3. Gracias esta interesante el capítulo ..... Sigue adelante ... Besos

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  4. Gracias esta interesante el capítulo ..... Sigue adelante ... Besos

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  5. Me gusta!! De a poquito se va desarrollando la relación. Espero que no le rompan el corazón a Lucas. Que Danny no se entere nunca que Lucas esta enamorado de Él. Aunque es la única forma que Lucas caiga en brazos de Jack....nose...esto de leer de a poco me pone muy ansiosa!!!
    Por lo pronto te puedo decir que me gusta mucho la historia, que los personajes principales tienen muchas dulzura y que espero si compartes seguir leyendo mas de estas parejitas de enamorados.
    Muchas gracias por dejarnos leerte!!!

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  6. Muy bueno el capítulo. Me encanta que sigamos conociendo mas de Chad y Jeremy.
    Espero saber como sigue la historia entre Jake y Lucas.
    Besos.

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  7. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

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