12/10/2015

[CAPÍTULO 6] MI OPORTUNIDAD ES CONTIGO - SERIE DONE GRIFFIN #2


CAPÍTULO 6


Las luces parpadeantes sobre su cabeza, y la música que retumbaba en sus oídos, era todo lo que Lucas podía percibir en ese instante. A su lado, Danny caminaba impresionado, su rostro reflejaba la sospecha que tuvo apenas pisó el lugar.
—Sí, es un bar gay —mencionó el moreno cerca de su oído. El volumen de la música era tan alto, que incluso parecía tener como propósito impedirle a las personas tener una plática. En su lugar, ellos podían bailar.
—Lucas, no sé si sea una buena idea... —intentó decirle el otro hombre, pero el más joven respondió agitando su cabeza de un lado al otro.
—No te preocupes, Danny, a este lugar vienen personas de todo tipo. El único requisito es desear pasar un buen momento.
Abriéndose camino entre dos chicos que bailaban en la pista, Lucas le ofreció una sonrisa amplia.
—¿Listo para divertirte? Hemos llegado en el momento indicado.
Levantando la vista, Danny observó como la barra en forma de «U» era ocupada por tres chicos, quienes vestían pantalones de piel, y en el centro, una chica voluminosa hizo su aparición.
Sorprendido por toda la atención dirigida a los cuatro, el festín de luces y aclamaciones no se hicieron esperar. Danny ni siquiera notó cuando Lucas desapareció. El despliegue de gente a su alrededor no le dio tiempo a sentir pánico antes de tener a Lucas de vuelta junto a él con dos shots de Tequila.
—Disfrútalo, porque será el único trago con alcohol que beberás esta noche.
Con una pequeña sonrisa cohibida, Danny asintió.
Lucas, satisfecho, tomó de su muñeca y lo arrastró más cerca de la multitud.
—Ya va a comenzar.
Lucas observó como su jefe intentaba desesperadamente comprender todo lo que sucedía a su alrededor. A medio metro un par de chicas tenían una sesión de besos muy calientes.
El moreno comprendía que el hombre que se encontraba junto a él nunca había visto tanto despliegue de afecto y calentura entre dos personas del mismo sexo, pero no lucia asqueado o aterrado, él sencillamente se veía asombrado y curioso. Entonces, el show dio inicio.
Al ritmo de «Drop it on me» una canción en espanglish, los bailarines sobre la barra agitaron sus cuerpos en sincronía.
Lucas de soslayo observó a su jefe disfrutando del show, o al menos aquello intuía por la manera en la que aplaudía y sonreía. Por el momento, Danny no lucia deprimido o molesto en lo absoluto, y eso era fantástico.
Luego de otro par de canciones, los bailarines tomaron su lugar detrás de la barra para continuar su labor como bármanes. Lucas podía recordar lo sorprendido que se sintió la primera vez que notó aquel detalle. Pues, además de servir tragos y hacer de ello un espectáculo, también bailaban. Admirable.
Lucas no se consideraba un gran bailarín, pero al menos tenía más ritmo en su sangre que la mitad de los otros comensales del lugar.
—Eso estuvo genial, Lucas. Los chicos y la señorita bailaron muy bien.
El moreno asintió, dejando escapar una pequeña risa cuando le corrigió esto último.
—En realidad eran cuatro chicos... —Lucas aguardó expectante la reacción de su jefe, la que fue una sonora carcajada.
—¡¿No?! ¿Me dices que la chica con los pechos enormes era un chico?
Lucas asintió.
—No son pechos reales —le explicó encogiéndose de hombros—. Es relleno.
Bebiendo otro pequeño trago de su shot Danny asintió. Parecía realmente impresionado, pero cómodo con eso.
—Vaya sorpresa.
Con una sonrisa amistosa, Lucas le pidió que lo siguiera y ambos se encaminaron hasta una estancia más cómoda, y sin mucho ruido. Un lugar donde sí podrían platicar a gusto.
Tomaron asiento frente a una pequeña mesa y una mesera les ofreció la carta de cócteles. Lucas escogió un par sin alcohol, y entonces Danny comentó.
—Este lugar es realmente agradable, ¿vienes muy seguido aquí? —preguntó su jefe mientras llevaba a sus labios el último trago de shot.
Lucas movió su cabeza de un lado al otro, mientras se lo pensaba.
—En los últimos meses, desde que Jeremy se mudó con Chad, he venido aquí al menos una vez por semana. Claro, eso depende mucho de mi trabajo en la cafetería y la universidad. A veces no tengo mucho tiempo para pensar en cuanto extraño al tonto chico Jersey.
—¿Chico Jersey? —inquirió Danny con una pequeña risa entre dientes.
Lucas se encogió de hombros con una sonrisa de medio lado.
—Cuando conocí a Jeremy en mi primer día de clases, él mencionó que venía de New Jersey —levantó ambas manos y se encogió de hombros una vez más—. Ahora él pasa todo el tiempo con su escritor, y es comprensible, pero considerando que él era mí único y mejor amigo en esta ciudad. Es decir, lo sigue siendo. Demonios que sí —asintió Lucas, causando que su jefe sonriera cariñosamente—, pero él ya no tiene mucho tiempo para mí.
—Comprendo, debe ser duro estar solo en una ciudad tan grande como esta.
—Sí, pero por ahora no estoy solo. Una vecina que tiene problemas económicos se quedará en mi departamento por un tiempo.
—¿En serio?
—Sí, pensé que quizás ahora que Jeremy ya no está necesitaba de un nuevo compañero de piso, en este caso resultó una compañera. Y ya que la habitación de mi amigo continua vacía, ella podía quedarse allí.
—Vaya, nunca dejas de sorprenderme, Lucas —comentó Danny mientras se acomodaba sobre su asiento—. Siempre supe que eras una persona admirable, honrada, generosa, y trabajadora. Tenía razón.
Lucas agradeció la tenue luz a su alrededor, ya que su rostro debía encontrarse tan rojo como el color del mantel bajo sus codos.
—Gracias —atinó a decir.
—No, gracias a ti por traerme aquí, necesitaba despejarme un poco —su jefe ladeó su rostro al observar como la mesera aparecía con el pedido. La joven colocó las copas sobre la mesa y se marchó.
—Pruébalo, te encantará.
Danny le ofreció una sonrisa arrolladora, o bien, Lucas lo sentía así. A él realmente le gustaba encontrarse en la trayectoria de esa sonrisa cada vez que las comisuras de sus labios se levantaban de ese modo, y un par de pequeños hoyuelos hacían su aparición.
—Lo mejor de todo es que no tiene alcohol —mencionó el moreno tras concentrarse en no lucir embelesado.
Danny levantó su cóctel y bebió un pequeño trago. La expresión maravillada de su rostro fue toda la aprobación que Lucas necesitaba.
—Tienes razón, amigo. Esto sabe delicioso.
Con un asentimiento, el más joven bebió el suyo.
—¿Qué me dices sobre bailar?
—¿Hmh?
—¿Te gusta bailar?
Danny meneó la cabeza de un lado al otro, para luego lanzarle una mirada a la pista de baile.
—Para ser sincero, no soy bueno con la coordinación —soltó una pequeña carcajada—. Siempre fui muy lento y se burlaban de mí por eso en la escuela —lanzando su cabeza hacia atrás bufó—. Siempre era excluido por mis profesores de las coreografías que exigían en el colegio, así que...
—Eso no importa aquí, como ves —le señaló los cuerpos descoordinados que se movían al ritmo de la música sin ninguna preocupación en el mundo. O al menos por ahora—. Nadie aquí es una ley en baile, ven conmigo.
Y tomando la muñeca de su jefe, Lucas lo arrastró hasta un costado de la pista de baile.
No fue tan difícil incitar al otro hombre en mover sus pies un poco, luego fueron sus hombros los que decidieron seguir el ritmo y con una sonrisa, Lucas se dio una palmadita imaginaria en el hombro.
Sí, había hecho las cosas muy bien.

[...]

Orlando, Florida.
Con su amante moviéndose duro entre sus piernas, Jeremy ahogó otro gemido contra sus labios.
Chad le había sugerido una rápida y silenciosa sesión de besos y caricias, pero esta terminó con las piernas de Jeremy flexionadas a los costados de su novio mientras lo follaba. Aquel temor de ser escuchados por el resto de la familia Griffin se esfumó gracias al bien dispuesto Chad.
Jeremy adoraba sentir la dura y palpitante carne en su interior, placer que habían adoptado ambos luego de una revisión médica.
Tanto Chad como Jeremy se encontraban limpios, lo que los animó a dar el siguiente paso en su relación.
El cuerpo más delgado se estremeció gracias a los lentos y exquisitos movimientos de Chad en su interior, así como también la experta manera en la que acariciaba su miembro.
Jeremy se corrió contra el abdomen de su amante, poco antes de sentir como Chad se derramaba en su interior, llenándolo. Ninguna sensación se compararía con aquello, y Jeremy no tenía dudas con respecto a ello.
—Te amo.
—Y yo a ti, cielo —murmuró el escritor antes de juntar su boca contra la del chico más joven.
—Así que... hum, ¿qué opinas de mi familia?
—Me encantan, en serio, tenias razón —mencionó Jeremy acurrucándose junto a Chad—. No había que temer... —la voz soñolienta del chico se apagó antes de soltar un bostezo.
—Ya es hora de dormir, bebé, buenas noches —murmuró Chad cariñosamente, envolviendo sus brazos más fuertes a su alrededor.
—Buenas noches —se despidió Jeremy, juntando sus labios con los de Chad en un casto beso.
Jeremy pensó en la agradable tarde que pasó con la familia de Chad. Quizás no permaneció demasiado tiempo con ellos después de la cena, ya que ambos se excusaron por el largo viaje y cuán agotados se encontraban.
Jeremy miró el reloj sobre la mesita de noche, eran las 03:00 de la madrugada. Fue idea de Chad dormir temprano para conseguir la privacidad que necesitaban para hacer el amor en la madrugada, mientras todos dormían.
Con el calor de su novio y amante junto a su costado, Jeremy cerró sus ojos y se dejó arrastrar por la satisfacción y el agotamiento. Mañana seria un día largo y emocionante, ya que la familia organizó un día de campo. La madre de Chad le comentó que el lugar donde irían quedaba a dos horas de casa, y que había un río donde el señor Griffin y sus hijos pescaban. Por supuesto, el padre de su novio lo incluyó en su tradicional momento padre e hijos, Jeremy no podía sentirse más aceptado. Incluso, se sentía mucho más aceptado que con su propia familia, donde era un no deseado.
Apartando los pensamientos deprimentes, Jeremy dibujó una sonrisa en su rostro y pernoctó al fin.


4 comentarios:

  1. Muchas gracias Jo por seguir compartiéndo tu histpria, me gusto mucho el capi, besos

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  2. Gracias!!! me parece que las cosas se están complicando, veremos que pasa, besos

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  3. Hola Jo. Apenas descubrí tu blog. Me encantó el primer libro. Esta segunda historia va supergenial, muchas gracias por compartir tu talento.
    Que tengas una Feliz Navidad. Bendiciones.♥♥♥

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