1/06/2016

[CAPÍTULO 7] MI OPORTUNIDAD ES CONTIGO - SERIE DONE GRIFFIN #2


CAPÍTULO 7


—Pediré otro Shot.
—Creí que no beberíamos esta noche —mencionó Danny un tanto agitado por el baile, se estaban divirtiendo allí en la multitud, incluso Danny había conocido a una chica que parecía agradarle, ella mencionó ser bisexual, cosa que no le agradó a Lucas ni un poco.
Él y Danny se estaban divirtiendo mucho antes de que ella apareciera y se interpusiera.
—Un Shot más, un Shot menos —mencionó Lucas, antes de alejarse con pasos pesados. Danny se encogió de hombros y regresó a la pista de baile. Necesitaba despejarse y lo estaba consiguiendo. De pronto sus problemas ya no lucían tan grandes como hace un par de horas. Sabía que podía resolver los problemas que tenia con su esposa y continuar con su vida.
Su sencilla y ya planificada vida.
Su futuro estaba establecido ya desde hace muchos años atrás y consistía en lo siguiente:
Uno; manejaría el negocio de su padre. Listo.
Dos; tomaría una esposa. Listo.
Tres; tendría un hijo. Casi Listo.
Las tres fases se encontraban ya casi superadas, pero aún existía algo que le faltaba, una experiencia que se había negado a lo largo de su vida.
Desde su adolescencia, siempre se preguntó porque Leo Turner, su compañero de clases, siempre llamaba su atención de una manera diferente al resto. Con sus otros amigos jamás tuvo sueños extraños y vergonzosos, a diferencia de Leo, que durante toda la secundaria y preparatoria estuvo allí, haciéndolo sentir extraño.
Pero su curiosidad nunca fue más fuerte que su razón.
Sí, Danny había empujado esos pensamientos durante todo su desarrollo, comportándose de la manera correcta. Saliendo con lindas chicas hasta toparse con Tamara, a quien hizo su esposa.
Desde su noviazgo, las ideas extrañas sobre otros chicos desaparecieron, aquello llenó de paz y tranquilidad a Danny, ya que después de tanto tiempo se sentía en control consigo mismo.
Tamara era una mujer muy atractiva, con un cuerpo delicado y femenino. Nada más lejos de aquellos sueños que tenía en la adolescencia.
Danny estaba seguro que solamente se trataba de una etapa, su cuerpo se estaba desarrollando en aquel entonces, y todo lo ponía caliente.
Pero entonces un nuevo Leo Turner apreció, y esta vez no era pelirrojo y de ojos azules.
Lucas provocó que todas sus viejas inquietudes afloraran una vez más, pero ahora era distinto. Su vida se encontraba encaminada, era un hombre de veinticinco años, con una esposa y un hijo en camino. La indecisión y la sed por nuevas experiencias ya no eran una opción. Es por eso que envidiaba a Lucas, él era genuino, libre de expresar su sexualidad, al igual que Jeremy, por eso ambos le agradaban tanto, sus personalidades eran todo lo que alguna vez deseó para sí mismo.
Ahora se veía reflejado en ellos, con la única diferencia, que de vez en cuando, soñaba despierto con la oportunidad de ser tocado por otro hombre, y ese hombre no era cualquiera, lo que hacia sus fantasías aún más inapropiadas.
El «¿Cómo sería si...?» lo mantenía despierto durante un par de minutos por las noches. Sintiéndose culpable al ver a su esposa justo a su lado, y no sentir que fuera suficiente.
Danny sabía que Tamara sospechaba algo, nada ni por asomo de lo que en realidad sentía, pero ella sabía que algo no andaba bien con su matrimonio. Y por esa razón, Danny se sentía culpable de que su esposa cayera de nuevo en el vicio del tabaco. Un problema con el que cargaba desde su adolescencia, pero el que erradicó, al menos temporalmente, desde su noviazgo. Danny la convenció de disminuir la cantidad de cigarrillos que fumaba por día, y ella lo hizo. Luego, por el embarazo, se suponía que debía abstenerse por completo del tabaco, pero sus latentes problemas maritales, más las hormonas y los cambios de humor, provocaron una crisis aún más grande.
Danny no deseaba que algo malo le sucediera a su hijo.
Tampoco deseaba lastimar a su esposa.
¿Pero y él? ¿Dónde quedan sus necesidades?
Había una respuesta muy sencilla a esa interrogante.
Danny sabía que no importaba lo que deseara, y que debía conformarse con lo que tenía. Lo que no era tan malo si aprendía a manejarlo.
Encontrarse en ese lugar, bailando y divirtiéndose alrededor de un gran número de personas que nunca lo juzgarían por encontrarse allí. A diferencia de sus amistades o su familia, quienes seguramente pegarían el grito al cielo si se enteraran de que Danny Conner había pisado un bar gay.


Lucas bebió de un trago su Shot de Tequila, y su rostro se arrugó a causa del ardor. Soltó un gruñido y agitó su rostro. Listo, ahora podía volver con su jefe y observarlo bailar con otra chica bisexual o heterosexual que pusiera sus ojos sobre él, pero no podía culparlas, incluso algunos hombres se acercaron a él con intensiones de coquetear, pero Lucas los había ahuyentado, así como también rechazó propuestas por parte de chicos de su edad.
Quizás fuera un inadaptado social, pero desde que llegó a New York no se había permitido conocer a alguien con quien pudiese salir. Si bien era cierto, tampoco es que tuviera el tiempo para alimentar su vida social, ni hablar de la sexual.
Desde la fiesta de graduación, en su antigua preparatoria, Lucas no había vuelto a tener sexo, pues él consideraba que el acto en sí era la expresión de un sentimiento más fuerte que el simple hecho de estar caliente.
Desde esa noche, Lucas no había vuelto a saber de Raúl. Gracias a su madre sabia que él había ido a buscarlo un par de veces a casa, pero Lucas se encontraba en Monterrey, trabajando muy duro para reunir el dinero suficiente y cumplir su sueño de estudiar en la universidad de Cornell.
Y allí esta, en New York, trabajando y estudiando en la universidad con la que había soñado desde que era un escuincle.
Tomando el Shot para Danny, Lucas se dirigió de vuelta a la pista, pero para su sorpresa él no se encontraba allí, en vez de eso, el sonido de un silbido guió su mirada hacia su mesa, lugar donde Danny se encontraba sentado, solo para su alivio.
—Ya tengo que irme... —mencionó su jefe en cuanto se acercó a la mesa. Lucas asintió, estaba de acuerdo, pero antes le ofreció el Tequila.
Con una sonrisa de medio lado, Danny se bebió el destilado, luego se puso de pie y siguió a su compañero de camino a la salida.
—Puedo tomar un taxi —mencionó Lucas en cuanto caminaban por la acera. Danny negó, y, desbloqueando el seguro de su auto, abrió la puerta para él.
—Tonterías, yo te llevo. Bebí una botella de agua mientras no estabas.
—¿La pasaste bien?
—De lo mejor —confesó Danny luego de cerrar la puerta de copiloto.
Lucas observó a su jefe rodeando su auto con una agilidad grácil, y, luego de abrir la puerta del conductor, dijo.
—Deberíamos hacer esto más seguido, ¿no crees?
El más joven arrugó su nariz, pensando sinceramente que aquello no era una buena idea. No porque detestara pasar tiempo como ese con Danny, sino porque no sabía cuánto podría soportar en su cercanía sin hacer algo realmente estúpido que arruinara su amistad.
Ni mencionar la situación laboral.
Colocándose el cinturón de seguridad, y, hundiéndose en su asiento, Lucas le dio la dirección de su casa y entonces se pusieron en marcha.
El trayecto del club al condominio de Lucas fue muy silencioso, Danny había encendido el radio, lo que lo hizo menos incomodo.
El moreno no pudo evitar mirar de soslayo a su jefe, incluso él lucia sexy manejando. La concentración en su rostro, y la manera en la apretaba sus labios de vez en cuando, aquella debía ser una vieja costumbre suya.
Y, en cuanto llegaron, Lucas se quitó el cinturón de seguridad.
—Muchas gracias por traerme a casa —mencionó el moreno con una pequeña sonrisa agradecida. Danny asintió, y en cuanto se disponía a abrir la puerta, su jefe lo detuvo.
—Lucas, yo... quería decirte que algo antes de que te vayas...
—¿Hmh? Dime.
—Bueno... yo... quería darte las gracias otra vez por...
—Ya me has agradecido un millón de veces —soltó Lucas luego de una corta carcajada. Danny sonrió avergonzado.
—Sí... pero... hay otra cosa...
Lucas inclinó un poco su rostro a causa de la curiosidad. Danny lucia realmente nervioso, este se acomodó sobre su asiento, quitándose el cinturón de seguridad para quedar frente a frente con su compañero.
—Sé que esto te resultará extraño, pero... quiero probar algo...
—¿Algo...? ¿Algo como qué?
Pero no necesitó más explicaciones cuando los labios de su jefe se juntaron con los suyos. Instantáneamente los ojos de Lucas se cerraron, y la lengua de Danny no tuvo problemas en deslizarse dentro de su cavidad, profundizando el beso. De pronto, la mano del mayor se encontraba contra su mejilla, y Lucas podía sentir el tímido, pero ansioso movimiento de las yemas de sus dedos sobre la rasposa piel afeitada, luego esos dedos se deslizaron a su barbilla, delineando su forma.
La mano de Lucas acabó sobre el cabello de su jefe, presionándolo contra su rostro mientras sus bocas hacían la ávida labor de buscar la saciedad, cosa que Danny parecía no conseguir con sus labios, así que dirigió su mano libre bajo el dobladillo de la camisa de su compañero. Aquello provocó que Lucas se apartara.
Jadeante y con el corazón palpitando furiosamente contra su pecho, observó los ojos verdes oliva nublados por el frenesí del momento. Encrespado, se bajó del auto. Escuchó a su jefe llamándolo, en cuanto bajaba, pero Lucas se sentía demasiado mareado como para lidiar con eso.
Sacando sus llaves abrió la puerta principal y la cerró tras su paso.
—Demonios... —murmuró con su espalda contra la puerta de metal—. La he cagado.



--------------------
Muchas gracias por sus comentarios, también me disculpo por subir este capítulo recién. 

Nos leemos muy pronto, saludos x

9 comentarios:

  1. Hola Jo :D
    Muchas gracias por el capi, espero que hayas tenido unas agradables fiestas y te deseo lo mejor en este nuevo año.
    Estoy confundida, ya no se con quien se va a quedar Lucas, Danny no me cae mal, pero no quiero que terminen juntos, solo espero que no sea un trío porque no me gustan jajaja
    Cuídate mucho, besosss

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Holaaaa, no te preocupes, te aseguro que no será un trio.

      Gracias por comentar y feliz año para ti tambien.

      Eliminar
  2. Hola Jo muchas gracias por el capi ha estado genial y espero que hayas pasado unas fiestas estupendas, te deseo lo mejor para este año y pienso igual que Lu, besos

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Hola, Isa, igualmente :)
      Gracias por comentar x

      Eliminar
  3. Hola, muchas gracias por el capi, estuvo muy bien. Besos

    ResponderEliminar
  4. Feliz 2016!!! y gracias por la actualización, estoy deseando saber que va a pasar, besos

    ResponderEliminar
  5. Muchas gracias por el nuevo capi, bonito y corto. Muy bien ha reaccionado Lucas saliendo del coche pero no entiendo a Dany, quiere tener el plato y las tajadas y esto no está bien. Hay un dicho que suena algo asi: el cordero que mama de dos ovejas es más seguro que se quede con hambre...
    Espero leerte pronto

    ResponderEliminar
  6. ¡¡¡Feliz 2016!!!
    Un capi genial y deseando de leer más

    ResponderEliminar