2/13/2016

[CAPÍTULO 9] MI OPORTUNIDAD ES CONTIGO - SERIE DONE GRIFFIN #2


Capítulo 9


Orlando, Florida.
Con la cabeza de su novio sobre el hombro, Chad observaba por la ventanilla el paisaje de carretera. Habían pasado al menos dos horas desde que emprendieron el viaje. Mark platicaba con su novia sobre leyes de tránsito mientras conducía su auto deportivo. Los señores Griffin, por otro lado, se encontraban en la camioneta de enfrente, junto con todo el equipaje para su día al aire libre.
Tras dos placenteras horas, al fin llegaron a su destino. Jeremy despertó en cuanto el auto se detuvo y Mark dijo alegremente.
—¡Aquí estamos!
Jeremy, con el cabello alborotado y los ojos achicados por la reciente siesta, levantó su rostro y miró por la ventanilla. Por la asombrada expresión en su rostro, el lugar debió resultarle mejor de lo que imaginó.
—Que maravilloso lugar, amor.
Chad asintió con una pequeña sonrisa amorosa ante el comentario de Jeremy, quien restregó sus ojos y bostezó.
—¿Cuánto tiempo me quedé dormido?
—Una hora —soltó Chad con una carcajada—. Apuesto a que no dormiste lo suficiente anoche.
Jeremy asintió con una pequeña mueca en el rostro al recordar todos aquellos pensamientos que le impidieron conciliar el sueño, pero entonces Chad tomó su mano y bajaron del auto. Mark y su novia ya se encontraban de camino a la camioneta estacionada del señor y la señora Griffin, y entonces, con sus rechinantes botas de lodo, Jeremy se encaminó hasta donde el señor Irving y Mark desembarcaban del vehículo todo el equipo de pesca que el sofisticado hombre poseía. Él parecía ser un gran fanático del deporte.
El muchacho ayudó a su suegro con una pesada maleta que intentaba cargar sobre su hombro. Irving le agradeció su gentileza, y con un pequeño golpe en su espalda, se abrió camino hasta su esposa.


Con gran concentración, Jeremy observó a Irving, Mark y Chad instalarse en la orilla del lago. Los tres colocaron unas sillas plásticas reclinables junto con botes de agua y algo que su novio llamó «Carnada».
—Muchacho, ¿sabes ajustar un carrete? —preguntó el hombre mayor, luego de acomodarse la gorra y tomar un caña de pescar delgada y considerablemente más pequeña que la del resto.
—No, señor —confesó, en cuanto se acercaba tímidamente al grupo. Ver a Chad con su padre y hermano le resultó conmovedor, pero a la vez, no se sentía parte de ello, no aún.
—Ven, déjame mostrarte como se hace.
Y entonces, una profunda y cálida sensación surgió de algún rincón de su pecho cuando tomó la caña de pescar que Irving Griffin le ofrecía. El hombre se distrajo un par de segundos en busca de algo, y en ese instante Jeremy buscó la mirada de su novio, quien sonrió entrañablemente. El escritor podía ver en el rostro de su chico aquella emoción que solo podía ser concedida en un ambiente familiar. Uno que aquellos ojos grises no habían visto en mucho tiempo.
Chad amaba a ese chico, y deseaba hacerlo feliz en todos los aspectos que fueran posibles. Quizás reunir a Jeremy con sus padres no fuera una tarea sencilla, pero al menos podría intentarlo.
[...]
N.Y.C.
Agarrando su cabello pelirrojo en una coleta, Laura entró al establecimiento donde su nuevo compañero de piso trabajaba diariamente.
Danny's Coffe.
—Hola, buenos días —saludó a uno de los empleados. El chico frente a ella le brindó una cordial sonrisa mientras clasificaba sobres de azúcar. En su gafete decía «Edward».
—Hola, buenos días. Bienvenida a Danny's Coffe, ¿en qué puedo ayudarla?
—Quisiera hablar con el encargado.
—¿Con Danny Conner? Él no se encuentra aquí ahora —le respondió.
—Por favor, no me diga eso —gimoteó Laura. Miró su reloj, se le haría tarde para llegar a su trabajo y necesitaba cumplir con su compromiso de justificar a Lucas con su jefe.
—Sí, lo siento, pero puede decirme cual es el problema, quizás consiga resolverlo para usted.
—Es sobre Lucas, él trabaja aquí.
—Sí —asintió el chico en reconocimiento—. Él tampoco esta...
La expresión de disculpas que le ofreció el muchacho causó que Laura sonriera un poco. Ni siquiera podía recordar cuándo fue la última vez que hizo algo tan sencillo como sonreír. Sus problemas definitivamente consumían todo su tiempo.
—Exacto, y tampoco lo estará hoy —continuó—. Necesitaba reportarlo enfermo con su jefe.
Edward asintió.
—No se preocupe —dijo el muchacho de ojos color miel y cabello castaño—. Yo le puedo decir al jefe que Lucas no vendrá, pero, ¿no es tan grave? ¿Él se recuperará pronto?
—Sí, solo necesita descansar —le explicó—. Está en su departamento, así que estará bien en un par de horas. Gracias por la ayuda, ya me tengo que ir —dijo la muchacha de prisa antes de abrirse camino hacia la puerta, y luego de casi tropezar con un elegante hombre, quien le ofreció una disculpa cordial, se marchó.
El muchacho razonó la situación, y concluyó que aquella chica era realmente linda, pero también supo que le tocaría redoblar turno esa tarde. Soltando un largo suspiro continuó ordenando los suministros.
—Hola, buenos días. ¿Desea que ya tome su orden?
Preguntó Edward frente al comensal que había llegado muy temprano esa mañana y tomó asiento en una de las mesas más apartadas a la puerta. Él lucia como un tipo que gozaba de una vida acomodada, además, fue muy educado cuando le dijo que solo tomaría asiento y aguardaría un poco antes de pedir algo. Él parecía esperar a alguien.
—Sí, deseo algo para llevar —mencionó Jake, aún ensimismado en lo que acababa de escuchar por parte de la pelirroja que acababa de salir. Ella dijo que Lucas se encontraba indispuesto de salud, y al parecer, también estaba solo en su departamento. No le tomó más de dos segundos meditarlo antes de tomar la decisión de ir por el muchacho y sí él se lo permitía, hacerle algo de compañía.
Jake no conseguiría continuar con su día sabiendo que el encantador muchacho necesitaba ayuda. Ordenó dos desayunos, y en cuanto le entregaron su pedido, fue por su auto. Aún podía recordar la dirección del condominio donde Lucas vivía antiguamente con su compañero de piso, pues nunca olvidaría aquella vez que Chad lo arrastró a la fiesta que ambos chicos organizaron, esa fue la primera vez que lo vio.
Y desde entonces, las cosas cambiaron un poco...

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¡Hola! Que pasen un feliz día de San Valentin. <3
¡¡Abrazos!!

3 comentarios:

  1. Hola Jo mil gracias por el nuevo capi, me ha gustado la interacció de jeremy y sus suegro y estoy feliz de que jake regrese a escena, besos

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  2. hola lei el primer libro de la serie y gusto mucho,ojala siguieras la historia de lucas y jake.se ve muy especial.saludos una fan enamorada de tus libros.

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